3) Choque cultural: Mucha gente que vive en una cultura que es muy diferente a la suya experimenta una desorientación psicológica. Esta se describe como choque cultural y se explica como el resultado de diferencias en normas, reglas, entendimeinto e identidades culturales. El choque cultural tiene ciertos efectos. Expatriados que sufren de esto se confrontan con un sentimiento de desorientación, desarraigo, añoranza, hostilidad y estereotipización hacia los oriundos del país anfitrión, incertidumbre sobre el futuro, sueño excesivo, aburrimiento, compulsión al comer y beber. Además, los expatriados que sufren el choque cultural sienten que los comportamientos, estrategias y actitudes que eran necesarios para lograr metas y objetivos ya no funcionan en el nuevo contexto cultural y algunos son incluso considerados por el nuevo país como mal comportamiento. El choque cultural pasa por diferentes momentos: En primer lugar, se piensa que es encantador. En la segunda fase, se le considera malo, y en tercer lugar, se asume como diferente. Expatriados que experimentan el choque cultural reaccionan de diferentes maneras: a) Algunos asumen que lo malo está en los anfitriones nacionales, pero no en sí mismos; b) otros sobreestiman su propia cultura y exageran sus beneficios; c) unos describen su propia cultura en términos morales como cortés, racional, etc.; y d) ciertos infravaloran la nueva cultura. Generalmente el choque cultural ocurre porque percibimos diferencias que pueden darse a causa de las siguientes razones: a) país, b) raza, c) sexo, d) edad, e) trabajo, f) religión, g) valores y h) normas. De esta manera se puede definir el choque cultural como una reacción típica a diferencias en un contexto extranjero. Para superar el choque cultural, se necesita un constante esfuerzo consciente para entender la cultura anfitriona, sus hábitos, normas, modo de vida y posiblemente su lengua. Seguramente no se pueden aprender todas las lenguas en este mundo, pero conocer algunas de ellas hace que la gente se abra para entender mejor las diferencias. Se debe saber que todo el mundo toma su propia cultura por sentado, en la medida en que esta se vuelve invisible para el, estando profundamente arraigada en un nivel emocional. Esto lleva a que se reflexione sobre la propia cultura como desde reclamos morales. Hay que tener cuidado y conocer algunas diferencias para que estos reclamos morales no se reflejen en nuestra comunicación no verbal y en el comportamiento subconsciente, ya que esto puede llevar a que nuestros interlocutores crean que se les irrespeta su cultura. Basta mirar el mundo actual para reconocer estos errores fatales que no sólo ocurren en contextos de negocios, sino también dentro de los círculos diplomáticos. Ayudamos a nuestros clientes para que aprendan sus propias normas culturales y sean conscientes de sus respuestas automáticas, sin dejar de lado la comprensión de las diferencias que existen entre culturas. Un conocimiento intercultural eficiente debe permitir a una persona entrenada integrarse en cada cultura extranjera y dar a la gente la impresión de que puede pertenecer a ellos. Los diplomáticos profesionales lo han probado una y otra vez.

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