8) Variaciones de la voz: Durante una presentación no se debe utilizar una voz monótona bajo tonos y tiempos constantes. En cambio, se debe mejorar la variedad vocal elevando y bajando la voz durante la presentación. El expositor no debe olvidar que una presentación profesional no debe tener el mismo patrón entonativo como el de una conversación cotidiana. Hay diferentes técnicas para mejorar los tonos de voz e introducir una variedad vocal apropiada en la presentación. Una de las formas es escribir toda la presentación antes; después subrayar todas las palabras claves que se quieren destacar durante la presentación. Posteriormente se tiene que repasar y practicar el discurso en voz alta y cada vez que aparece una palabra subrayada, el orador tiene que alzar su voz. Se debe repetir esto hasta que este sea parte de la respuesta automática del cuerpo durante la presentación. Durante una presentación, después de haberla condicionado a esta técnica, la respuesta automática del cerebro es destacar las palabras que han sido subrayadas anteriormente. El expositor debe asegurarse de hablar con emoción durante la presentación. Este debe grabarse, leyendo su discurso favorito con emoción y entusiasmo. Cuando se habla con emoción, el cerebro instruye a los músculos de las cuerdas vocales, la respiración, las expresiones faciales, y a los de la lengua y la boca para que actúen según este sentimiento. Este produce una variedad vocal. La voz debe ser pensada como un músculo. Igual que cada músculo, la voz necesita entrenamiento constante para crear la variedad vocal. El presentador debe asegurarse de articular bien las frases durante la presentación y de pronunciar adecuadamente cada palabra, incluso el final de estas. De esta manera, el expositor se asegura de completar cada frase claramente. Para practicar debe ponerse frente a un espejo y leer el texto rápidamente en voz alta; al mismo tiempo pronunciar completamente cada palabra mientras acelera gradualmente la velocidad de la lectura. Este es uno de los mejores ejercicios para los músculos faciales y las cuerdas vocales.